sábado, 21 de noviembre de 2009

Sonetos, a vida o muerte





Ayer asistí al funeral de un familiar. La edad avanzada y las circunstancias breves que dieron paso a ese último acto con que se cierran todas las vidas quitaron dramatismo y tragedia a la situación.


De regreso a casa pensaba que, si siempre tuviéramos presente lo que nos espera al final del camino, casi todo lo que nos preocupa perdería parte de su importancia; pensaba incluso que quizá también dejaríamos de interesarnos por algunas luchas en las que tantas fuerzas invertimos, como si el camino fuera a ser eterno (y tanto da que sean luchas 'contra' como que sean luchas 'para').


Por otro lado, también pensaba que, si como individuos no perdiésemos de vista nuestra cualidad de seres finitos, si bien es cierto que recolocaríamos nuestra escala de valores y posiblemente nos ahorraríamos más de un sufrimiento, también ocurriría que como especie no hubiéramos acometido empresas cuya culminación ha requerido la inversión de los esfuerzos de varias generaciones (las catedrales, las calzadas romanas ...) o que incluso no llegarán nunca a culminar (la erradicación del hambre, la igualdad entre los seres humanos, la justicia...).


En fin, que pensando pensando acabé por no saber si de verdad tiene sentido la vida; si no es como una especie de broma que nos tomamos excesivamente en serio.


Como seguramente no desentrañaré el enigma por más vueltas que le dé, lo que sí me quedó claro es que en la vida, ya que hay que estar y dura poco, merece la pena cultivar dos cualidades: la de comérsela a bocados y al tiempo, la de saber saborearlos. Difícil equilibrio.


Me he permitido intentar que salga un soneto de estas mis cavilaciones. Pido disculpas por el atrevimiento (vista su calidad, son sólo ripios, pero creo que al menos la métrica es correcta).




Si es el nacer inicio de la muerte,
si con vivir sólo vamos gastando
los días que al fin nos tocaron en suerte:
pecado es no vivir devorando.

Baila tu tango y marca el paso fuerte,
piensa que el mundo entero está esperando:
alba y rocío quieren sorprenderte,
noche y poesía van enamorando.

Cada palabra encierra mil sentidos.
El verso está en la luz con que las unes,
estén desnudas o con sus vestidos

Cada semana encierra sólo un lunes;
cual sábados podrían ser vividos,

que el sueño y la ilusión son siempre impunes.


10 comentarios:

Luis Valdesueiro dijo...

Mis condolencias... Y mi felicitación por el soneto. (Una mínima observación: la medida del tercer verso, del primer cuarteto, me deja dudoso.) ¿Cómo no recordar el clásico Carpe diem?
Saludos.

zim dijo...

Gracias.
Me has pillado. Ya me había dado cuenta, pero no he encontrado forma de arreglarlo con la rapidez que quería. Quedará así para siempre, imperfecto se mire por donde se mire :D

Joselu dijo...

Hermosas reflexiones que se deslizan con suavidad, en voz baja, sin especial énfasis y que por ello llegan más hondamente. El soneto me ha gustado. No es una colección de ripios. Podría depurarse, pero es un buen comienzo. Un cordial saludo.

zim dijo...

Muchas gracias. Bienvenido, Joselu.

José Miguel Ridao dijo...

Hola, Zim. Buena reflexión, y sobre todo necesaria, muy necesaria. Del soneto me quedo con los versos 10 y 12.

Un placer visitarte.

zim dijo...

Bienvenido, José Miguel.
Pues sí, seguramente son los únicos que se salvan de ser lugares comunes ... y...y (esto de la y, y , en el sentido que tú le diste en una de tus entradas, muy graciosa por cierto).

Animal de Fondo dijo...

Pues el soneto no está hecho de lugares comunes, todo lo contrario. ¿Qué es eso de que quedará así para siempre? Este sí, tal vez, si tú quieres, pero creo que valdría la pena que escribieras más. Sin prisas y estudiando los de otros.
Para empezar, no arriesgues el acento en la quinta. Mira, por ejemplo el segundo verso:
Si con vivir sólo vamos gastando
Prueba a decir:
Si sólo con vivir vamos gastando.
Has cambiado el acento de la quinta a la sexta, y la sexta siempre es un valor seguro.
Saludos!

zim dijo...

Que no me había dado cuenta que había aquí otro comentario, perdona. En fin, gracias por lo animoso de tus palabras, pero nada más lejos de mí que el talento para la poesía. A mí lo que se me dan bien son los ripios. Me resulta facilísimo hilar mensajes rimados ... la calidad no está a mi alcance (ni tampoco la sensibilidad, la formación ni la capacidad).
Muy amable por molestarte en leer esta entrada y por ofrecerme tu parecer. Ahora que conozco tu blog, aún me sorprende más. Un saludo afectuoso.

Animal de Fondo dijo...

Amiga Zim, ya me pillas otra vez fuera de hora, es un sino. He leído muchísima poesía, y te alabo que seas modesta y no consideres gran cosa tus versos. Pero yo me tomo la libertad de decirte que verdaderamente les veo interés. El que haya algunos problemas formales no significa nada, sino que los hay. Pero las ideas son originales, están escritas por una persona sensible, aunque te empeñes en negarlo. Es preciso que estés formada y capacitada para que nos hayas hablado de lo esencial que puede decirse. La mayoría escribe bonitas palabras sentimentales. Tú no; tú has intentado dar paso a tus emociones, y has sabido expresarlas con universalidad. Esas emociones no son solamente tuyas, sino humanas, que es lo que importa. Tus versos son profundos y no son ripios porque el verdadero ripio nunca es formal, siempre es mental y sucede, como el formal, cuando uno echa mano del primer concepto sentimental que le acude, sin importarle la rienda estricta que con respecto a eso hay que llevar.
No soy quién para contradecir a nadie; si en este caso lo hago es porque me da pena que no confíes en tus cualidades, que se desarrollarán o no, no podemos saberlo, pero que merecen, objetivamente, un voto de confianza.
Es por esa razón por la que he corrido el riesgo de hacerme pesado, que es lo último que querría.
Un saludo afectuoso para ti también.

zim dijo...

Pues nada, gracias otra vez A. de Fondo.
Yo ayer me fui a la cama a las once, para ver si recupero un poco el hábito de leer. Este mundo bloguero es demasiado acaparador y terminas dedicándole más tiempo del que en el fondo quieres. Hay que imponerse algo de disciplina para no estar horas saltando de blog en blog a ver qué de interesante se puede encontrar (que también está bien, sí) y no acabar por perder otras actividades de las que tampoco se debe prescindir.
Un saludo afectuoso.