domingo, 24 de enero de 2010

Miedo

Creo que hoy hace un mes que no escribo nada por aquí. Quisiera tener algo bueno o interesante que contar, pero de momento creo que no.
A algunos les relaja ir desgranando sobre el papel el rosario de sus cuentas infelices (¡ay, Sabina, siempre tú!), pero yo aún no estoy familiarizada con esta especie de escaparate, tan público como indiscreto, y me cuesta olvidar que detrás del cristal sobre el que aparecen estas letras puede haber algunas parejas de pupilas observadoras, testigos mudos (o no) de mi desvalida desnudez.
Esperaré. A que mi cabeza pueda llenarse de otra cosa que la que ahora contiene. A que el miedo deje de soplar sobre mi triste figura. Sé que todo es finito, hasta lo malo.
Así sea.