domingo, 24 de octubre de 2010

Razones



Para llevar razón sólo hace falta eso: tenerla. Sin embargo, parece que lo que más importa es que nos la den. Quizá es que vale más su reconocimiento que su posesión (en la relativa medida en que, siempre, podemos decir que nos pertenece).

8 comentarios:

Javier dijo...

¡Cuánta razón tienes, Zim! Y, aun no faltándote, paréceme tan etéreo el asunto como difusas las fronteras de la nada. Razones son y razones tienen los individuos tantas como hay, que cada uno tiene las suyas. Si la razón es la verdad, ¿seríamos seres razonables o verdaderos?

Disculpa el galimatías, creo que debe de ser el chocolate del desayuno.

Un abrazo.

zim dijo...

Muy sustancioso tu comentario, Javier. Cierto, razones hay tantas como individuos. Quizá confundo llevar razón con estar más cerca de la verdad, de lo cierto. De todos modos, me doy cuenta que ése sería otro debate: ¿existe acaso la VERDAD? ¿o será tambien que hay tantas verdades como individuos la contemplan? Ay, triste de mí, ay infelice ... me llevas a campos de razonamientos elevados y etéreos y yo soy tertuliana de caña o merienda.


Lo mío era más bien un pensamiento de los de andar en bata y pantuflas. Quizá perdemos demasiado tiempo en intentar convencer al prójimo de que tenemos razón, y lo perdemos también en intentar a toda costa que nos la dé ... como si para estar seguros de lo que creemos, necesitásemos el reconocimiento ajeno, más que el propio.

Me gusta que desayunes chocolate; para sustituir el café por él tiene que estar uno animado y dispuesto a mimarse. Un abrazo.

Miguel dijo...

La Verdad (así en mayúscula) nadie sabe quién la tiene; existe mi verdad y tu verdad, pero no "la verdad". Y lo mismo pasa con la razón. Cada cual tiene sus razones, por eso es muy importante que alguien nos la reconozca. Y entonces nuestro ego aumenta. Así somos las personas.

Un beso.

zim dijo...

Pues a mí las que más me gustan son las que casi nunca intentan convencernos de nada y cuya razón se basta a sí misma. No hay muchos, pero cuando los encuentras suelen aportarte muchas satisfacciones.
Saludos, Miquel. Gracias por tu visita.

Joselu dijo...

Creo que nunca he oído a un político decir a otro: lleva usted razón, y ello hará modificar en parte mi punto de vista. La razón parece más objeto de una transacción que de un reconocimiento. Pocas veces se oye, aunque sea en retrospectiva: tenías razón. Da la impresión de que algo tan sencillo como esa admisión de la racionalidad, nos doliera, nos hiriera o nos mermara algo el yo.

Saludos.

zim dijo...

¡Cuánta razón tienes, Joselu! Has visto el otro lado de la moneda, que en mi entrada está ausente. Admitir sencillamente que el otro tiene razón no hace más que enaltecernos (al menos a mis ojos).
Gracias.

César dijo...

Uff, vaya temita tocas, la razón...aunque lo que dices es cierto, el reconocimiento de la razón es una utopia hoy día. Saludos

zim dijo...

Estoy de acuerdo en que, cada vez más, interesa menos hallar 'la verdad' y, para ello, obligarse a razonar en un diálogo abierto, que empeñarse denodadamente en que, con razones o sin ellas, como un jumento, lo que acabe sobre la mesa sea 'nuestra verdad'.
¡Si el dialogante Platón levantara la cabeza!
Saludos, César. Preciosa la foto y precioso el niño. :))