martes, 28 de diciembre de 2010

Pintadas ... no vacías.




Hacía bastante que no pasaba por aquí para dejar una huella. Pensé que expresar mis buenos deseos para cualquier posible visitante que, por error o a propósito, transite por esta página quizá fuese adecuado. Pues ésa es la única huella que hoy deseo dejar aquí: para quienes pasaron y se detuvieron, para quienes entraron y nunca más volvieron, para aquellos que aún no se han acercado y para todos los que nunca vendrán ... que la vida sea un paseo grato en el que el paisaje ofrezca su mejor color, su mejor perfume.



Me gusta este poema, siempre me gustó; lo pongo sin tener muy claro si es apropiado al fondo del comentario:



Pintada, no vacía,
pintada está mi casa,
del color de las grandes
pasiones y desgracias.


Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruinosa cama.


Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y entorno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera,
nocturna, perfumada.


El odio se amortigua
detrás de la ventana.


Será la garra suave.
Dejadme la esperanza.

PS: gracias a Miguel Hernández; gracias a Vds. también.