domingo, 10 de abril de 2011

La nuez rota





Cuando miro hacia atrás y compruebo los efectos del paso de la vida sobre quien fui, sólo puedo sacar en claro que, según ha ido aumentando mi capacidad para emocionarme y para mostrarme vulnerable, ha disminuido el pudor que ello provocaba en mí. Sólo rota ofrece la nuez lo que podemos tomar de ella. Espero haber transitado por el buen camino porque temo no estar ya a tiempo de corregir la trayectoria.


3 comentarios:

Javier dijo...

¿Y quién lo está, Zim?

Un abrazo.

zim dijo...

Pues no sé si las trayectorias se pueden corregir voluntariamente, pero está claro que a veces se truncan, involuntariamente. Nos convendría creer que tenemos ese poder.
Otro abrazo. Gracias por venir, por hablar.

Anónimo dijo...

Wow, greet site !